Cuando un emprendedor decide abrir su propio negocio, la principal preocupación es cómo diversificar ingresos y asegurar estabilidad. Iniciar solo implica asumir todos los riesgos: crear marca, atraer clientes, desarrollar servicios y generar networking desde cero.
El modelo de franquicia rompe esa barrera. En particular, ESENEG ofrece tres negocios en uno, permitiendo al franquiciado generar ingresos en distintas áreas complementarias:
Asesoría a empresas: ayudas a pymes y emprendedores con soluciones financieras, estratégicas y operativas.
Formación ejecutiva: impartes cursos, diplomados y talleres de alto valor con certificación internacional.
Club de networking: creas una red de contactos empresariales mediante membresías que facilitan alianzas y oportunidades de negocio.

Esta diversificación asegura que, incluso si un área tiene menor actividad temporal, las otras continúan generando ingresos. Además, recibirás soporte completo del franquiciador, desde marketing hasta procesos internos y capacitación, lo que elimina gran parte de la incertidumbre que enfrenta un negocio independiente.
Ser parte de ESENEG significa aprender de la experiencia de otros, aprovechar la marca consolidada y enfocarte en hacer crecer tu negocio, no en construir cada pieza desde cero. Esta combinación de seguridad, ingresos múltiples y respaldo experto es una de las principales razones por las que ser franquiciado supera ampliamente la opción de emprender solo.